La solemnidad de Cristo Rey del Universo fue instituída por el papa Pío XI en 1925. Colocada como fin del año litúrgico esta fiesta celebra el señorío de Cristo en toda la creación.
Las lecturas de la Misa destacan que su investidura real tiene lugar en la cruz. Pero Jesús no es sólo Rey de los judíos, como reza el título de la cruz, sino cabeza del cuerpo de la Iglesia y Señor de todas las cosas redimidas y reconciliadas por la sangre del rescate. Por esta sangre, el ladrón arrepentido puede oír del propio Señor: «Hoy estarás conmigo en el paraíso».
Hoy todos tenemos abiertas las puertas del Reino de Cristo: el Reinoi de la verdad y la vida, el Reino de la santidad y la gracia, el Reino de la justicia, el amor y la paz.