Próximo miércoles día 25 de marzo: Fiesta de la Anunciación de Señor

Nos unimos a la convocatoria de la Conferencia Episcopal de Portugal para consagrar la Península Ibérica al Sagrado Corazón de Jesús y al Inmaculado Corazón de María. A las siete y media de la tarde podemos rezar el Santo Rosario, uniéndonos al que se rezará en Fátima y que será ofrecido por las víctimas del coronavirus, sus familiares, personal sanitario, etc. El acto estará presidido por el obispo de Fátima, Antonio dos Santos Marto. Al finalizar el rezo del Santo Rosario, el Patriarca de Lisboa, cardenal Manuel José do Nascimento Clemente, hará la consagración de toda la península Ibérica, España y Portugal, y sus respectivas islas al Sagrado Corazón de Jesús y al Inmaculado Corazón de María, a la que se tiene una devoción arraigada en tantas diócesis.

Próximo viernes 27 de marzo.

El Papa convoca a todos los católicos del mundo  a un momento especial de oración el próximo viernes a las 6 de la tarde. Estas han sido las palabras del Papa:

En estos días de prueba, mientras la humanidad tiembla con la amenaza de la pandemia, me gustaría proponer a todos los cristianos que unan sus voces al Cielo. Invito a todos los jefes de las iglesias y a los líderes de todas las comunidades cristianas, junto con todos los cristianos de las diversas confesiones, a invocar al Dios Altísimo y Todopoderoso, recitando simultáneamente la oración que Jesús Nuestro Señor nos ha enseñado. Invito a todos a hacerlo varias veces al día, pero, todos juntos, a recitar el Padre Nuestro el próximo miércoles 25 de marzo al mediodía, todos juntos. En el día en que muchos cristianos recuerden el anuncio a la Virgen María de la Encarnación de la Verbo, que el Señor escuche la oración unánime de todos sus discípulos que se preparan para celebrar la victoria de Cristo resucitado. Con esta misma intención, el próximo viernes 27 de marzo, a las 6 de la tarde, presidiré un momento de oración en el sagrato de la Basílica de San Pedro, con la plaza vacía. Invito a todos a participar espiritualmente a través de los medios de comunicación. Escucharemos la Palabra de Dios, elevaremos nuestra súplica, adoraremos el Santísimo Sacramento, con el que al final daré la Bendición Urbi et Orbi, a la que se adjuntará la posibilidad de recibir la indulgencia plenaria.

El Vaticano ha informado posteriormente de que esta oración podrá seguirse por los medios de comunicación vaticanos.