Hijo de Zebedeo y Salomé y hermano de Juan, era natural de Betsaida, un pueblo de Galilea situado junto al lago de Tiberíades. Estaban haciendo faenas propias de los pescadores, cuando Jesús llamó a los dos hermanos. Estos, dejando a su padre y a los asalariados, y abandonando las redes, siguieron al Maestro. El Señor los llamó para que estuvieran con él y aprendieran si mensaje, antes de enviarlos a predicar. Fue él quien los eligió, junto con otros diez galileos, en su mayor parte pescadores del lago. Santiago y Juan son, con Pedro, los tres discípulos más cercanos a Jesús. Le acompañan en momentos claves, como la visita a la sinagoga de Cafarnaúm y a la casa de Pedro, la visita a la casa de Jairo (cuando fue a resucitar a su hija), antes de pronunciar el Sermón sobre los últimos tiempos, en la Transfiguración en el Tabor, y en el Huerto de Getsemaní (donde estaban más cerca del Maestro que los otros).

Santiago, apóstol en el Noroeste de España

No había permanecido mucho tiempo en Jerusalén, pues habiéndose referido a él San Lucas en su Evangelio Juan a Pedro y Juan en los momentos más importantes de la vida de Cristo, en el libro de los Hechos de los Apóstoles solamente cita a Pedro y Juan. Algunos autores cristianos de los cuatro primeros siglos dicen que a Santiago le correspondió predicar en España. Algo semejante afirman otros de los siglos sucesivos. El Breviario de los Apóstoles y el documento de Ortu et obitu Patrum, en los siglos VI y VII, sitúan a Santiago evangelizando en España. Algo semejante dice San Adhelmo de Malmesbury, cuando coloca en un altar destinado a Santiago una inscripción en donde dice que convirtió a las gentes hispanas. El Beato de Liébana, en el siglo VIII, dice en el Prólogo al Apocalipsis que, mientras que a Juan se le asignó la evangelización de Asia, a Santiago se le encargó la de España.

Muerte y Traslación de Santiago

Tiene lugar en Jerusalén, cuando lo mata a espada Agripa I, quizás por dispensar de la Ley Mosaica a los gentiles a quienes había evangelizado. Después sus discípulos Atanasio y Teodoro realizan la traslación, desde Jafa (Palestina) hasta Compostela, para que se cumpliera lo que indicaba San jerónimo, que los Apóstoles debían descansar en el territorio en que habían evangelizado.

Aparición de los restos y colocación en un templo

Sucede en el siglo IX, una vez que el ermitaño Pelagio, que residía en Solovio, percibió unas luces, que unos y otros interpretaron como propias del cuerpo del Apóstol. Teodomiro, obispo de Iria Flavia, hizo conocedor del hecho a Alfonso II el Casto, rey de Asturias y León. Este construyó un pequeño templo y llamó a unos cuantos monjes benedictinos para que custodiaran las reliquias. Alfonso III construyó una iglesia más grande, que dañó Almanzor en tiempos de San Pedro de Mezonzo, Obispo de Iria Flavia. En el año 1075, en tiempos del obispo Diego Peláez y del rey de León Alfonso VI, se comienza a construir la Catedral.

Año Santo, Año de Jubileo

Así lo decidió el papa Alejandro III para los años en los que la fiesta de Santiago del 25 de julio coincidiera en domingo. En esta ocasión, debido a la pandemia, el papa Francisco ha querido prorrogarlo al año 2022. El Jubileo consiste en la indulgencia plenaria, que se puede conseguir visitando la Catedral, participando en ella en un acto litúrgico, y rezando por las intenciones del Papa, así como confesándose y comulgando en los días que median entre los quince previos a la visita y los quince que siguen a la misma.